
Muchas veces en medio del día uno se llega a sentir más cansado de lo normal, incluso sin haber realizado actividad física intensa.
Eso se debe a que el cerebro puede llegar consumir hasta un veinte por ciento de nuestra energía. Por lo tanto es necesario prestar mucha atención a cada pensamiento, con qué alimentamos la mente y el cuerpo.
Hoy les conversaremos un poco de ambas, ya que en salud se sabe que
si la mente está sana el cuerpo también.

Primeramente es importante aprender a
tomar lapsos de mínimo un minuto por hora para crear pensamientos que nos llenen, pensamientos positivos y puros de paz.
En internet pueden visitar la página
solounminuto.org, donde encontraran reflexiones grabadas de un minuto con las que podemos guiar nuestra mente a un estado de paz. De esta manera la uno adquiere más claridad y orden, por lo que las situaciones y problemas pueden ser vista con mayor claridad.
A nivel personal he descubierto como después de ese minuto encuentro la respuesta a la situación, pruébalo esta semana y experimenta a ver qué ocurre.
Por otro lado está la
alimentación del cuerpo físico:
La remolacha provee la capacidad de aumentar el flujo de oxígeno en la sangre, lo cual es beneficioso para el trabajo muscular y cerebral. Al combinarla con manzana
la resistencia física se alarga, gracias a la quercitina.

El maní son los frutos seco que más proteínas aportan, además son fuentes de antioxidantes y elementos que favorecen subir los niveles de energía.
Para las meriendas res recomiendan galletas de avenas con pasas o frutos secos. Esto debido a que poseen complejos que distribuyen la energía a largo plazo. Por otro lado, el magnesio de la avena contribuye a mantener equilibrio de este elemento en las situaciones estresantes.
Así que ya saben alimentar el cuerpo y el alma para un mejor día ;)